Ante la muerte de Marcos Ana:

Posted by seila on Jue, 11/24/2016 - 22:21

La muerte de Marcos Ana, además de apesadumbrarnos, nos hace reflexionar, una vez más, sobre la falaz dicotomía “lo viejo y lo nuevo” que preside hoy el discurso de quienes se arrogan el monopolio de la contestación al despiadado sistema que padecemos. El encarcelado durante más años por el franquismo por sus ideales comunistas, ni nunca se traicionó ni dejó de ser amigo de sus viejos y nuevos camaradas ni de ser la persona excepcional que conjugó siempre su bondad, sus ideas y sus actos, y mantuvo su serena modestia ante los múltiples homenajes y adhesiones que aquí, y en el extranjero, recibió a lo largo de su vida carcelaria y en libertad. Rigurosa modestia militante del hombre bueno que cada día propagó el mensaje emancipador y siempre puso esa bondad al servicio de los otros y transformó su dolor en honda poesía. Su ejemplo, al que muchos hoy apelarán, se nos hace muy difícil de seguir en la actual confusión oportunista que impera entre quienes nos reclamamos de la izquierda. Su amistad, que siempre se expandió caudalosa, su último recuerdo al entregarle el primer premio “Acero” que nuestra Fundación le otorgó por toda su trayectoria vital y su pérdida nos lleva a despedirnos con orgullo de un camarada, de un comunista, que siempre lo fue en serio.